Esta temporada las lluvias no han acompañado. En un año normal, se llega a los 600 mm. Este año no hemos superado los 479 mm, distribuidos en 23 días de lluvia, que además han estado muy mal repartidos. Eso perturba los periodos de siembra. Ciertos cultivos no terminan su ciclo, y eso influye muy negativamente sobre su rendimiento final. Prueba de ello es que se han producido numerosos casos de abandono de superficies cultivadas porque el suelo se había secado. [...]
