Mucho más que un huerto en Malí

Huerto en Guémoucouraba (Malí)

Huerto – Movimiento por la Paz – CC

En las zonas rurales de Malí donde el Movimiento por la Paz trabaja hay épocas del año donde no hay alimentos. En circunstancias normales la falta de comida entre cosechas, lo que se conoce como la Soudure, oscila entre 3 y 5 meses. Esta situación empeora cuando se encadenan épocas de sequía; en esos casos, la carestía puede prolongarse hasta un 50% más.

Nuestro objetivo es asegurar la soberanía alimentaria de las comunidades rurales de Malí. Como parte de esa labor, vamos a crear un huerto comunitario en Guémoucouraba, que beneficiará a 420 personas divididas en 60 familias. Este huerto se traducirá en una mayor producción de cereal y mejorará la calidad de la alimentación.

Paralelamente, formaremos a las familias para que cambien sus hábitos alimentarios.

Actividades

  • Construcción de dos pozos de gran diámetro para asegurar el abastecimiento de agua para riego.
  • Formación del comité de gestión del huerto, que se encargará de la compra de productos, aplicación del reglamento interno, formación de las beneficiarias, etc.
  • Compra de materiales (azadas, regaderas, cubos, etc.) e insumos (semillas).
  • Formación de las mujeres en técnicas de explotación hortícolas. Las mujeres se encargan tradicionalmente de la explotación de los huertos. Si aumentamos su productividad, estaremos mejorando la soberanía alimentaria de las comunidades y la posición de la mujer dentro de la sociedad.
  • Seguimiento de la explotación del huerto.
  • Demostraciones culinarias. Una nutricionista experta enseñará a las mujeres cómo cocinar las verduras para aprovechar todos sus nutrientes.

Impacto y sostenibilidad

El huerto comunitario tendrá una superficie de explotación de una hectárea y producirá alrededor de 20 toneladas de verduras al año. Por tanto, cada persona dispondrá de 47 kilos más de verduras al año.

Para que el huerto sea sostenible en el tiempo se han tomado tres medidas:

  • Cuota anual. Las usuarias del huerto abonan una cuota anual que se guarda en un fondo destinado a la compra de herramientas y de insumos (semillas, fertilizantes, etc.).
  • Comité de gestión. Formado por cinco mujeres que se ocupan de tareas como la gestión colectiva, la aplicación del reglamento interno, la formación de las beneficiarias, etc.
  • Reglamento interno. Aunque el huerto se divide en parcelas particulares de cada familia, la gestión tiene que ser colectiva. Con el comité de gestión se trabaja un reglamento interno que establece las normas básicas que regulan su funcionamiento; por ejemplo, mantenimiento de infraestructuras (cercado, pozos), renovación de las cuotas anuales o normas de convivencia.

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