¿Hacemos un huerto o un pozo?

¿Y si hacemos un huerto?

Antes de los huertos, antes de los pozos, antes de mejorar la alimentación, necesitamos saber donde invertir el esfuerzo. Los proyectos de seguridad alimentaria y desarrollo rural del Movimiento por la Paz en la zona del Kaarta comienza así:

  • Junto con las asociaciones tradicionales de base (conocidas como "ton) identificamos cuáles son las necesidades. Estas asociaciones, fundamentales dentro del pueblo, están generalmente segregadas por sexos, es decir, a menudo (aunque no siempre) están formadas o por todos los hombres o por todas las mujeres de la aldea. La horticultura es el campo de inversión preferido de las asociaciones de mujeres. En cuanto a los hombres, son  la puesta en marcha de fondos rotativos para mejorar su acceso a los materiales agrícolas, la producción de semillas mejoradas y la construcción de infraestructuras para aumentar la productividad de la ganadería.
  • Una vez se ha decidido dónde emplear la inversión, preparamos a la asociación para que ponga en marcha el plan. Este programa abarca, por un lado, formación en cuestiones puramente técnicas: técnicas de cultivo, agricultura / horticultura ecológica, uso de los materiales, etc. Y, por otro lado, cuestiones de gestión: se alfabetiza a determinados miembros de las asociaciones, para después formar en el funcionamiento de las asociaciones y su gestión económica. 

Tanto en una como en otra fase aprovechamos para promover la igualdad de género, algo que pasa por la negociación de cuotas de poder con los hombres, por el empoderamiento de las mujeres y por la argumentación de por qué la sociedad igualitaria es más conveniente.

Una opinión en “¿Hacemos un huerto o un pozo?

  1. Pingback: La igualdad de género, gota a gota - Arroz a la Africana

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